Sábado, 23:10. La mesa seis se despide en la puerta y te dice que ha sido la mejor cena del mes, que volverán con los suegros. Les das las gracias, recoges la mesa y no vuelves a pensar en ellos, porque todavía quedan tres comandas y el lavavajillas no para de pitar.

El martes abres Google y la última reseña es de una estrella. La firma un señor que esperó veinte minutos por el segundo plato ese mismo sábado y que, ya en el sofá, sí encontró tiempo para escribir.

La mesa seis no escribió nada. Y no es que no le gustara la cena, es que nadie se lo pidió.

Por qué no tienes más reseñas (y no es por la comida)

Casi todos los dueños que buscan cómo conseguir reseñas en Google parten de la misma idea: si la comida es buena, las reseñas llegan solas. Pero no llegan, porque al cliente satisfecho no le ha pasado nada que necesite contar, mientras que al que se ha enfadado le arde el móvil en el bolsillo. Así que tu ficha no refleja cómo trabajas, sino quién tenía ganas de quejarse.

Hagamos la cuenta con un restaurante de ejemplo. Pongamos que sirves 1.500 cubiertos al mes, unas 500 mesas.

  • Sin pedir nada, te entran 5 reseñas al mes, una de cada cien mesas, y casi siempre de las que tuvieron algún problema.
  • Si el QR de reseñas va en todos los tickets y el camarero lo menciona al cobrar, basta con que escriba 1 de cada 25 mesas para sumar 20 reseñas más.
  • Tu ficha pasa de 5 a 25 reseñas al mes.

Son cinco veces más reseñas sin cambiar un solo plato, y lo que es más importante, cambia quién las escribe.

Una estrella pesa distinto según cuántas tengas

Lo que más duele de tener pocas reseñas no es el número que sale al lado de tu nombre, sino lo frágil que es. Con poca base, cada mala noche se queda pegada a la ficha durante meses, mientras que con mucha apenas se nota.

  • Con 20 reseñas y una media de 4,5, una sola reseña de una estrella te baja a 4,33.
  • Con 300 reseñas y la misma media, esa misma estrella te deja en 4,49.

Es decir, el que tiene volumen se puede permitir un mal sábado y el que no lo tiene lo arrastra todo el trimestre. Además, Google lo deja escrito en su guía de posicionamiento local: los resultados se ordenan por relevancia, distancia y popularidad, y la popularidad se mide, entre otras cosas, por el número de reseñas (Ayuda de Perfil de Empresa). Más reseñas no solo te dan mejor nota, también te ponen antes delante del que busca dónde cenar.

La salida fácil: comprarlas o regalar el postre

Cuando un dueño se da cuenta de esto, la tentación es acelerar. Hay agencias que venden paquetes de reseñas y hay restaurantes que ofrecen el chupito o un 10 % de descuento a cambio de las cinco estrellas, y las dos cosas están prohibidas sin ninguna ambigüedad.

La política de contenido de Google Maps prohíbe las reseñas pagadas, «ya sea directamente o en especie», y también ofrecer incentivos «como pagos, descuentos o bienes o servicios gratuitos» a cambio de publicar una reseña (política de contenido prohibido y restringido). El postre gratis entra de lleno en esa frase, por muy simpático que parezca en la mesa.

Hay una tercera trampa más fina, que es pedir la reseña solo a los que se van contentos. Es el clásico «si te ha gustado, déjanos una reseña; si no, cuéntanoslo a nosotros», y Google también lo prohíbe: un negocio no puede solicitar reseñas positivas de forma selectiva, ni desanimar las negativas, ni pedir a su personal que consiga un número determinado de reseñas.

Y no es una norma de adorno. Si Google detecta reseñas falsas o incentivadas, puede impedir que tu ficha reciba reseñas nuevas durante un tiempo, ocultar las que ya tienes y mostrar un aviso de que se han retirado reseñas falsas (restricciones por infracciones). Un cartel así en tu ficha espanta más clientes que cualquier reseña de una estrella.

Cómo conseguir reseñas en Google sin saltarte ninguna norma

La buena noticia es que lo que funciona es también lo que está permitido, que consiste en pedírsela a todos, en el momento justo y poniéndoselo fácil. Los restaurantes que llenan su ficha hacen tres cosas.

1. Tienen a mano el enlace y el código QR oficiales. Google genera un enlace directo a tu formulario de reseñas desde el propio Perfil de Empresa: entras en business.google.com, abres «Leer reseñas» y después «Consigue más reseñas», y desde ahí copias el enlace o descargas el QR (cómo crear el enlace o el QR). Conviene saber que el QR, de momento, solo se puede descargar desde el navegador de un ordenador y no desde el móvil, así que hazlo un día con calma y no en mitad del servicio.

2. La piden cuando el cliente está contento, y se la piden a todos. El mejor momento es cuando la mesa te da las gracias, no tres días después por correo. Google sugiere ponerlo en el ticket, en el correo de agradecimiento, al final de un chat o impreso en el local, y también mandarlo por WhatsApp. Lo que no puedes hacer es elegir a quién se lo das, por eso el QR va en todas las cuentas y no solo en las de las mesas que sonrieron.

3. Contestan todo lo que entra. Google recomienda responder a las reseñas porque demuestra a los clientes que su opinión importa (consejos para conseguir más reseñas), y el cliente que ve que contestas tiene más ganas de escribir. Cuando la reseña es mala la respuesta importa todavía más, y aquí tienes cómo responder una reseña negativa de Google sin empeorar las cosas.

En esa misma página de Google hay una frase que conviene tener presente: una combinación de comentarios positivos y negativos suele parecer más fiable. Una ficha con 400 reseñas de cinco estrellas y ninguna crítica levanta sospechas, mientras que una de 4,6 con alguna queja bien contestada da confianza.

Lo que se puede borrar y lo que no

Antes de ponerse a pedir reseñas, la mayoría de dueños quiere resolver otra cosa, que es qué hacer con la reseña injusta que ya tiene. La respuesta corta es que Google solo retira las reseñas que incumplen sus políticas, no las que no te gustan, y que no hace de mediador entre el negocio y el cliente (denunciar reseñas inapropiadas).

Si la reseña es de un cliente real que tuvo una mala noche, no se va a ir, y lo que toca es contestarla y enterrarla con volumen, como te contamos en cómo quitar una mala reseña de Google. Si en cambio es de alguien que nunca vino, de un competidor o de un antiguo empleado, entonces sí se puede denunciar, y lo tienes paso a paso en cómo quitar una reseña falsa de Google.

Todo esto, eso sí, da igual si tu ficha no aparece cuando alguien busca dónde cenar cerca de ti. Si te pasa, empieza por cómo hacer que tu restaurante aparezca en Google Maps, porque las reseñas solo trabajan para ti cuando alguien llega a leerlas.

La pregunta que tienes que poder contestar

¿Cuántas de las mesas que se fueron contentas este fin de semana te dejaron una reseña?

Si la respuesta es ninguna, tu ficha la están escribiendo los enfadados, y el cliente que todavía no te conoce está decidiendo dónde cenar con lo que ellos cuentan.

Mira tu ficha como la ve un cliente

Antes de pedir una sola reseña, conviene saber cómo está tu ficha: si la categoría es la correcta, si el horario cuadra y cuántas reseñas llevan semanas sin respuesta. Te hacemos la auditoría de tu ficha de Google gratis, solo con el nombre de tu restaurante, y te decimos qué es lo primero que arreglaríamos. → Audita tu ficha de Google con Guava


Equipo Guava · Consultoría de hostelería. Última actualización: 16 de octubre de 2026.