Jueves, 21:00. Entra el rider a por el pedido de Marta, que vive en la calle de al lado y pide cada jueves desde hace un año. La conoces, y sabes que quiere la salsa aparte.

Haz la cuenta: cincuenta jueves son cincuenta comisiones por una clienta que vive a doscientos metros y que ya era tuya. Ahí empieza la pregunta de siempre: ¿delivery propio o plataformas?

Delivery propio o plataformas: lo que nadie suma del reparto

La idea suena redonda: me monto mi reparto, dejo de pagar comisión y me quedo con todo. Pero el reparto propio no es gratis, sino otra factura con otro nombre.

Pongamos un pedido de 28 €, que sin IVA son 25,45 €. Todos los importes que siguen son de ejemplo, así que pon los tuyos.

Por la plataforma, con una comisión del 30 % (dentro del rango orientativo de entre un 25 % y un 35 % cuando reparte ella):

  • Comisión: 7,64 €.

Por tu canal, con repartidor propio:

  • Un repartidor cuatro horas por la noche, a 14 € la hora con todo: 56 €. Si hace 10 pedidos, son 5,60 € por pedido.
  • La pasarela de pago, pongamos un 1,5 %: 0,38 €.
  • El sistema de pedidos online, pongamos 60 € al mes entre 150 pedidos: 0,40 €.
  • Total: 6,38 €.

Te ahorras 1,26 € por pedido, y eso con suerte, porque si esa noche el repartidor solo hace 5 pedidos cada uno te cuesta 11,98 € y pierdes 4,34 € por pedido frente a la plataforma.

El reparto propio solo sale a cuenta si el repartidor no para, y eso, en la mayoría de locales, no pasa un martes.

Donde de verdad se gana: la recogida

Ahora piensa en el mismo pedido, pero con Marta pasando a recogerlo:

  • Pasarela: 0,38 €.
  • Sistema de pedidos: 0,40 €.
  • Total: 0,78 €.

Frente a los 7,64 € de la plataforma, te quedas 6,86 € más por pedido sin repartidor, ni moto, ni seguro, solo con una bolsa en la barra con su nombre.

Ese es el canal propio que casi siempre compensa. No el que imita a Glovo, sino el que le ahorra a tu cliente de siempre un paseo de dos minutos a cambio de un precio mejor.

Lo que no ves al comparar

La plataforma no solo reparte. También te pone delante de gente que no te conoce, cosa que tu web no hace, porque nadie pide a un restaurante que no sabe que existe.

Tu canal no solo cobra. También te da el teléfono y el correo de quien pide, que la plataforma no te da, y con eso puedes avisar a Marta del plato nuevo sin pagar a nadie.

Cada canal tiene su trabajo escondido. Con tu canal, las incidencias y los reembolsos los gestionas tú, mientras que con la plataforma los gestiona ella y luego te los descuenta.

Si quieres poner cifra a todo lo que te cobra hoy la plataforma, sin dejarte ninguna línea, lo tienes en cuánto cobran las plataformas de delivery.

La salida fácil: salirse de las plataformas

Haces la cuenta de las comisiones del año, te asustas y te borras de todas.

Mala idea.

Los clientes nuevos dejan de llegar, y como tu canal propio vive de los que ya te conocen, sin entrada de gente nueva esos se van gastando. La pregunta no es «delivery propio u otro», sino qué papel le das a cada uno.

Lo que hacen los que combinan bien

1. La plataforma capta y su canal retiene. El cliente nuevo llega por la app y en la bolsa va una tarjeta con un QR que dice «La próxima, pídenos directo y recoge en el local con un 10 % menos». Cada cliente que da el salto deja de pagar comisión para siempre.

2. Empiezan por la recogida, no por el reparto. La recogida es casi todo margen y no exige contratar a nadie, así que el reparto propio solo llega cuando hay densidad de pedidos en una zona pequeña y en franjas concretas.

3. Miden el reparto entre canales cada trimestre. Miran qué parte de los pedidos entra ya por canales donde se quedan más de cada euro: si sube, la estrategia funciona, y si no, es que la tarjeta de la bolsa no la lee nadie y hay que cambiarla.

Antes de decidir, haz la cuenta de lo que te deja cada pedido con cómo calcular si un pedido de delivery te deja margen, y ajusta tu carta de la app con subir precios en delivery. El cuadro completo del tema está en la guía de comisiones de Glovo, Uber Eats y Just Eat.

Combinar canales tiene un riesgo práctico, que es acabar con una tablet por plataforma, otra para tus pedidos y el TPV aparte. Corgi Café, una cafetería, usaba 4 aplicaciones distintas para operar y las unificó en una sola, y su equipo aprendió a usarla en media hora (caso de Corgi Café). Su caso no es de delivery, pero la lección vale igual: cuantas más puertas tienen los pedidos, más importa verlos todos juntos.

La pregunta que tienes que poder contestar

¿Cuántos de tus pedidos de delivery son de gente que ya te conocía? Cada uno de ellos es una comisión que pagas por un cliente que ya era tuyo.

Compara lo que te cuesta cada canal

Para decidir necesitas saber lo que te cuesta hoy cada plataforma, al año y en euros. El análisis de tu delivery, gratis, te lo calcula canal por canal, para que elijas con la cifra delante. → Descubre el coste de tu delivery con Guava


Equipo Guava · Consultoría de hostelería. Última actualización: 15 de octubre de 2026.